Ir a la óptica siempre fue un trámite clínico, aburrido y rodeado de mostradores fríos. Cuando fundamos Atelier Óptica en el Cerro de las Rosas, decidimos romper con esa tradición. Queríamos crear un espacio donde elegir tus anteojos se sienta como visitar una galería de arte o un café boutique.

Un espacio pensado para inspirar
Desde el momento en que cruzás nuestra fachada de ladrillo visto, rodeada de plantas y luz cálida, te das cuenta de que no estás en una óptica tradicional. En nuestro salón, los típicos exhibidores blancos fueron reemplazados por cálidas estanterías de madera, luces indirectas y detalles de interiorismo que invitan a relajarse.

Nuestro gran mostrador de mármol y el hermoso espejo circular dorado (uno de los favoritos de nuestros clientes) son el escenario perfecto para que te pruebes colecciones enteras sin ningún apuro. Creemos que un anteojo no es solo una prótesis médica; es el accesorio de diseño más importante que vas a llevar en tu rostro todos los días.
El arte de ver y ser visto
En las paredes de Atelier Óptica, los armazones conviven con intervenciones artísticas que reflejan nuestra filosofía. Cuadros de la Mona Lisa o de El Nacimiento de Venus de Botticelli, luciendo irreverentes anteojos de sol, te recuerdan que la visión no tiene por qué ser aburrida ni rígida.


Atención uno a uno, como debe ser
El concepto "Boutique" no solo habla de la estética del lugar, sino de la forma en que te recibimos. Nos tomamos el tiempo para invitarte un café, charlar sobre tu estilo de vida, entender qué colores te favorecen y probar juntos qué tipo de montura (marcas como Vulk, Rusty, Hanover o Mistral) resalta mejor tus facciones.
A esto le sumamos nuestra maquinaria de medición de alta precisión en consultorio, logrando el equilibrio perfecto entre moda y salud visual. Vení a visitarnos a nuestra esquina en el Cerro y descubrí por qué Atelier Óptica es la elegida por quienes buscan verse y sentirse bien.



